mércores, 16 de xuño de 2010

MONCHO. IN MEMORIAM


Se nos ha ido Moncho, Ramón García Castelo, veterano ciclousuario y socio nº 133 de Arousa en Bici.

Parece que fue ayer, y ya han pasando casi 9 años desde que la Asociación hizo un pequeño homenaje, en el 4º Magosto Ciclista del monte Xiabre, celebrado el 11 de noviembre del 2001 a Ramón García Castelo (Moncho), que está acompañado en la fotografía por Pancho, el otro obsequiado en esa ocasión.
Ramón, entusiasta ciclista muy popular en toda la ría, ha fallecido recientemente. Lamentablemente, el suceso nos ha pasado desapercibido en su momento. Sirvan estas líneas como un pequeño homenaje por nuestra parte, con un cariñoso abrazo para toda su familia.
Hemos pasado muchos buenos ratos con Moncho. Sabemos que ha sido un gran luchador, una persona con una vitalidad prodigiosa, con una energía desbordante. Fue uno de los fundadores de la asociación de pensionistas de A Illa. Con su medio de transporte habitual –la bici- vino con mucha frecuencia a Vilagarcía a efectuar distintas gestiones e, incluso como él nos comentaba jocosamente, para bailar en el local social de los pensionistas. Durante muchos años, su imagen ha sido popular en los paseos ciclistas de la comarca. Como a toda su generación, le tocó vivir experiencias muy duras. Nos contaba con naturalidad cómo aprendió a leer en la mili, recordando con gratitud al militar que le enseñó, puesto que no había tenido oportunidad para ello en su infancia (cuando pensamos en la situación actual, en la que tantos jóvenes desperdician las oportunidades que la sociedad, con muchos esfuerzos, ha puesto en sus manos, no dejamos de valorar la necesidad de que biografías como la de Ramón sean conocidas por las nuevas generaciones).
Sabemos que no lo ha tenido fácil, que desgracias familiares habrían explicado que se dejase llevar por el desaliento, pero que nunca empañaron su sonrisa abierta, sus ganas de colaboración en lo que estuviese en su mano. Conocedor, de un modo intuitivo, natural, de profundas ideas ecologistas que bebió en el libro de la vida, ha dejado en nosotros una huella imborrable.
Estarás siempre en nuestra memoria, Moncho.

La bicicleta fantástica.

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